Paco y Raquel. Boda en Fuentes de Ebro.

El amor tiene infinitas maneras de expresarse y de sentirlo.

Cada una de esas maneras nos lleva a soñar, a reír, a llorar, a amar sin limites… ¡A vivir!

Paco y Raquel, comparten muchísimo momentos de amor a lo largo de su día a día. Un hogar, dos hijos, una rutina adaptada a la familia, una sonrisa a la hora de la comida, discusiones en el día a día por el cuidado de los dos peques, una mirada en el sofá, un hablar sin decir nada, un «lo estamos haciendo bien», un cuento antes de dormir, infinitos besos a lo largo de la jornada… porque todo lo que parece rutina y tareas del día a día, son continuas muestras de amor.

Un amor que lucha diariamente por permanecer, por el bienestar propio y familiar. Un amor capaz de transmitir a sus hijos, y la felicidad que con ellos comparten.

No mentiré si os digo que me he emocionado con Paco. Su forma de mirar a Raquel. Esa mirada que tengo la gran suerte de llevar años conociendo en cada una de las sesiones que realizamos, pero que en este gran día me emocionó más que nunca. Esa mirada emocionada que es capaz de emocionar al resto.

Ella, Raquel, la mujer de la sonrisa eterna. La calma y la paz. Una sonrisa que siempre llega en el momento perfecto, para calmar, para alegrar a todo aquel que le rodea. Una sonrisa capaz de traspasar.

Y entre sonrisas y miradas, Paco y Raquel, se dieron el «Si, quiero», en su pueblo, Fuentes de Ebro, rodeados de su familia mas intima, y unos pequeños protagonistas que no perdieron detalle de cada uno de lo momentos vividos. Una boda civil llena de emoción y momentos bonitos.

¿Hay algo más bonito que sean tus propios hijos los que te entregan los anillos?, ¿Firmar vuestro matrimonio con la mirada atenta de ambos?, ¿Que vivan el amor que sus padres se tienen?. Dudo que haya nada que a unos padres haga más ilusión que demostrar a sus hijos, y que sean participe de ello, que el amor fruto de la familia que sois hoy en día.

Raquel, que nunca pierdas esa sonrisa maravillosa. Paco, que mires siempre con esos ojitos de amor a Raquel. Y que juntos sigáis viviendo infinitos momentos y gestos de amor diarios.

Y como dijo el principito: » Cuando te gusta una flor, solo la arrancas. Pero cuando la amas, la cuidas y riegas a diario. Quién entienda esto, entiende la vida…».

Melinda P.M. Fotografía

Si te ha gustado esta preciosa boda, puedes dejar tu comentario con tus mejores deseos para ellos.

Melinda P.M. Fotografía